Pekinés
Pequeño, peludo y de aire regio. Un faldero milenario con carácter independiente y digno.
- Pequeño
- Apto departamento
- Digno
- Leal
El Pekinés no es un perro que te pida permiso para existir: él sabe perfectamente quién es. Durante siglos fue el compañero exclusivo de la realeza china, conocido como el “perro león”, y ese linaje se nota en cada paso que da. Si buscas un perro faldero servil y obediente al primer llamado, el Pekinés no es tu raza. Si buscas un compañero leal, con personalidad propia y porte digno, probablemente te va a conquistar.
Carácter y temperamento
El Pekinés es independiente por naturaleza. No es distante ni frío, pero tampoco va a seguirte por toda la casa ni pedirte atención constantemente. Elige cuándo quiere compañía y cuándo prefiere su espacio, y lo comunica con toda claridad.
Pese a su tamaño, es un perro valiente: no le teme a perros más grandes y puede ponerse firme si siente que su territorio o su dueño están en riesgo. Esa valentía sin juicio puede meterlo en problemas, así que conviene supervisarlo en encuentros con razas desconocidas.
Con la familia de confianza es leal y afectuoso a su manera. Se lleva mejor con adultos o con niños mayores que lo respeten; no es buena opción con niños muy pequeños, porque es frágil físicamente y poco tolerante a la brusquedad. Un jalón de pelo o un abrazo forzado puede terminar mal para ambos.
La socialización temprana es importante: un Pekinés bien socializado desde cachorro es mucho más equilibrado y adaptable.
Cuidados básicos
El Pekinés es de bajo ejercicio pero de alto mantenimiento en lo que a pelaje se refiere. Aquí lo que necesitas saber:
- Cepillado casi diario. Su pelaje largo y doble capa se enreda con facilidad, especialmente detrás de las orejas, en el cuello y bajo las patas. Sin cepillado frecuente aparecen nudos que solo pueden resolverse cortando.
- Baño cada 3 a 4 semanas, con secado completo para evitar hongos en los pliegues de la piel.
- Limpieza facial diaria. Los pliegues alrededor del hocico chato acumulan humedad; límpialos con un paño suave y seco para prevenir irritaciones e infecciones.
- Limpieza ocular diaria. Sus ojos grandes y saltones lagrimean con facilidad. Retira las lagañas con suavidad y revisa que no haya enrojecimiento ni secreción anormal.
- Dentadura. Propensa al sarro; cepilla sus dientes al menos 2 o 3 veces por semana con pasta dental para perros.
- Ejercicio mínimo pero necesario. Con dos caminatas cortas al día (10–15 minutos cada una) es suficiente. Evita el ejercicio en las horas de mayor calor, especialmente entre las 11 y las 17 en climas cálidos como el del centro y sureste de México.
- Vigila su peso. La obesidad agrava los problemas respiratorios y de espalda; controla las porciones y limita los premios al 10 % de su ingesta diaria.
Salud
El Pekinés es una raza braquicéfala: su hocico muy corto y su cráneo aplanado provocan que las vías respiratorias estén comprimidas. Esto se traduce en ronquidos, jadeos frecuentes y una tolerancia muy baja al calor y al esfuerzo físico intenso.
En México, el riesgo de golpe de calor es real y puede ser fatal. Si notas jadeo excesivo, babeo, encías pálidas o moradas, o que el perro no puede ponerse de pie, ve de inmediato a urgencias veterinarias. Puedes consultar más información en nuestra guía de emergencias veterinarias.
Los problemas más comunes en la raza son:
| Problema | Señales a vigilar |
|---|---|
| Síndrome braquicéfalo | Ronquidos fuertes, jadeo en reposo, intolerancia al calor |
| Úlceras corneales | Ojo rojo, lagrimeo excesivo, el perro se rasca el ojo |
| Hernia de disco (IVDD) | Dificultad para caminar, dolor al tocarlo en el lomo |
| Problemas dentales | Mal aliento, encías rojas, dificultad para masticar |
Los ojos merecen atención especial. Al ser tan prominentes, son vulnerables a rasguños, objetos extraños y úlceras. Cualquier enrojecimiento o molestia ocular debe revisarlo un veterinario el mismo día, no al siguiente. Una úlcera sin tratar puede evolucionar rápidamente.
La espalda también es un punto débil: el Pekinés tiende a la hernia de disco, sobre todo si sube y baja escaleras con frecuencia o si hace saltos bruscos desde muebles altos. Usa rampas o escalones cuando puedas.
¿Es el Pekinés el perro para ti?
Esta raza encaja bien si llevas una vida tranquila, vives en departamento y buscas un compañero con personalidad. No necesita grandes espacios ni largas caminatas. Sí necesita tiempo de grooming, atención a su salud y un dueño que entienda que su independencia no es falta de cariño, sino parte de su carácter.
No es la mejor opción si tienes niños pequeños en casa, si vives en una zona muy calurosa sin aire acondicionado, o si buscas un perro muy obediente y fácil de entrenar. El Pekinés entrena con refuerzo positivo y mucha paciencia, no con insistencia.
Si decides adoptarlo o comprarlo, visita el listado de razas de perros para compararlo con otras opciones de tamaño similar antes de decidir. Y sea cual sea la raza, elige a un criador responsable que haga pruebas de salud a sus reproductores, especialmente pruebas respiratorias en razas braquicéfalas.
Enfermedades comunes
- Síndrome braquicefálico
- Úlceras y problemas oculares
- Problemas de espalda
- Problemas dentales
Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.