Foto de Periquito australiano

Periquito australiano

La primera ave de muchos hogares: pequeño, sociable y capaz de aprender a hablar.

  • Pequeño
  • Sociable
  • Activo

El periquito australiano (o periquito común, Melopsittacus undulatus) es una de las aves de compañía más populares del mundo y, para muchas familias mexicanas, la primera mascota emplumada. Es pequeño, alegre, sociable y, con paciencia, capaz de aprender a imitar palabras y silbidos con una claridad que sorprende a quien nunca ha convivido con un ave. No dejes que su precio accesible te haga pensar que es una mascota “sencilla”: vive hasta una década y necesita atención diaria real.

Carácter y temperamento

El periquito es, ante todo, un animal de bandada. En estado silvestre vuela en grupos de cientos de individuos por las llanuras australianas, y esa naturaleza social no desaparece dentro de una jaula. Un periquito que pasa el día solo, sin interacción ni estímulo, tiende a volverse apático, a gritar por atención o a desarrollar conductas repetitivas como morderse las plumas. Si no puedes dedicarle varias sesiones de atención al día, lo más responsable es tener una pareja de periquitos que se hagan compañía mutua.

Es curioso y juguetón: le encanta explorar, morder juguetes de madera blanda y trepar por los barrotes. Con manejo diario, suave y constante desde joven, se amansa con facilidad y aprende a posarse en el dedo o el hombro. Algunos machos —con más frecuencia que las hembras— llegan a imitar decenas de palabras y frases cortas, aunque la claridad varía mucho de un individuo a otro y depende de la paciencia con la que se le enseñe.

Su lenguaje corporal es rico y vale la pena aprenderlo: el color y la dilatación de la cera (la zona carnosa sobre el pico) indican sexo y a veces estado de salud; el rechinar suave del pico es señal de relajación; el “vibrar” de las plumas de la cabeza suele acompañar al canto de contento. Un periquito que se muerde el ala o se esconde en una esquina de la jaula está comunicando estrés o malestar, no simple cansancio.

Cuidados básicos

  • Jaula: prioriza el espacio horizontal sobre el vertical, ya que el periquito vuela más de lado a lado que hacia arriba. Una jaula de al menos 60 x 40 x 40 cm es el mínimo aceptable para una pareja; más grande siempre es mejor.
  • Perchas variadas: combina diámetros y texturas (madera natural, cuerda, piedra pómez) para evitar llagas en las patas y desgastar el pico de forma natural.
  • Tiempo fuera de la jaula: al menos 1–2 horas diarias en un espacio a prueba de escapes, sin ventanas abiertas, ventiladores encendidos ni velas.
  • Enriquecimiento: juguetes para morder, campanas, espejos con moderación (algunos periquitos se obsesionan con su reflejo) y rotación semanal de objetos nuevos.
  • Compañía: si vives fuera de casa muchas horas, una pareja de periquitos es más responsable que un ejemplar solo. Preséntalos gradualmente en territorio neutro.
  • Baño: ofrece un recipiente poco profundo con agua o rocíalo con un atomizador 2–3 veces por semana; disfrutan mucho del agua.
  • Limpieza: cambia el agua y la comida a diario, y lava a fondo la jaula, comederos y bebederos cada semana para prevenir bacterias y hongos.

Alimentación

La base de la alimentación debe ser pellets formulados para periquitos (alrededor del 60-70 % de la dieta diaria), ya que aportan un balance nutricional que las semillas solas no cubren. El resto se reparte así:

  • Verduras frescas (espinaca, acelga, zanahoria rallada, chícharo, brócoli cocido): 15-20 % de la ración.
  • Frutas en pequeñas cantidades por su azúcar (manzana sin semillas, pera, papaya): 5-10 %.
  • Semillas (mijo, alpiste, avena): útiles como premio o complemento, pero no deben ser la base, ya que son altas en grasa y pobres en vitaminas si se usan en exceso.

La transición de una dieta 100 % de semillas a una con pellets debe hacerse de forma gradual, mezclando ambos alimentos durante varias semanas, porque muchos periquitos rechazan al principio lo que no reconocen como comida. Nunca ofrezcas aguacate (tóxico y potencialmente mortal para aves), chocolate, cebolla, ajo, café, alcohol ni alimentos con sal o azúcar añadida. El agua limpia y fresca debe estar disponible siempre.

Salud

El periquito es una de las aves más resistentes si recibe buenos cuidados, pero hay padecimientos frecuentes que todo dueño debe reconocer a tiempo:

ProblemaSeñales de alertaQué hacer
Megabacteriosis (Macrorhabdus)Pérdida de peso, vómito, heces con semillas sin digerirVeterinario de aves con urgencia
Ácaros (de la cara/patas)Costras blancas alrededor del pico, ojos o patasTratamiento veterinario específico
Tumores (frecuentes en la especie)Bultos visibles, cojera, cambios de comportamientoEvaluación veterinaria y seguimiento
Problemas respiratoriosClic al respirar, cola que se mueve al respirar, secreción nasalVeterinario urgente

Los periquitos, como la mayoría de las aves, ocultan los síntomas de enfermedad hasta que están muy avanzados: es un mecanismo de supervivencia frente a depredadores. Por eso una revisión anual con un veterinario especializado en aves o exóticos es indispensable aunque el ave se vea perfectamente sana, y cualquier cambio repentino de comportamiento (plumas erizadas todo el día, apatía, dejar de comer) merece atención inmediata.

¿Es el ave para ti?

El periquito es ideal si buscas una primera ave de compañía económica, sociable y llena de vida, y estás dispuesto a dedicarle interacción diaria real, no solo una jaula bonita en la sala. Es una excelente opción para familias con niños que aprenden a respetar a un animal pequeño, siempre bajo supervisión.

No es la mejor opción si buscas una mascota silenciosa o de bajo mantenimiento: aunque su canto es más agudo que estridente, un periquito contento vocaliza bastante durante el día. Antes de decidirte, revisa el resto de las razas y especies de aves de compañía para comparar temperamentos y niveles de cuidado.

Si ya tienes uno en casa, te será útil la guía completa de cómo cuidar un periquito paso a paso, además de profundizar en qué comen los periquitos y revisar la lista de alimentos tóxicos para aves antes de compartirle algo de tu plato. Ante cualquier duda sobre su salud, la guía cómo saber si tu ave está enferma te ayuda a detectar señales tempranas.

Enfermedades comunes

  • Megabacteriosis
  • Ácaros
  • Tumores
  • Problemas respiratorios

Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.

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