Foto de Catita Celestial

Catita Celestial

Uno de los loros más pequeños del mundo, con una personalidad valiente y curiosa que supera con creces su diminuto tamaño.

  • Pequeño
  • Valiente
  • Curioso

La catita celestial (Forpus coelestis) es una pequeña gran sorpresa del mundo aviar. Con apenas 12 cm de largo y unos 28 g de peso, es uno de los loros más pequeños del planeta, pero quien la conoce sabe que su carácter no guarda ninguna proporción con su tamaño. Valiente, curiosa y enormemente expresiva, esta especie originaria del occidente de Sudamérica —Ecuador y Perú principalmente— se ha ganado una base de admiradores apasionados en México y en todo el mundo. Si buscas un ave compacta, relativamente silenciosa y llena de vida, la catita celestial merece toda tu atención.

Una ventaja real frente a otras psitácidas: el forpus es considerablemente más tranquilo en cuanto a volumen. No grita como un loro amazónico ni chilla como un perico australiano en plena excitación. Emite gorjeos, trinos y vocalizaciones suaves que hacen de él un candidato perfectamente viable para vivir en departamento, siempre que sus necesidades de enriquecimiento y compañía se cubran adecuadamente. Eso sí, adquiere solo ejemplares criados en cautiverio con documentación que acredite su origen legal.

Carácter y temperamento

Engañarse con el tamaño es el error más común al acercarse a esta especie. La catita celestial tiene el temperamento de un loro grande encerrado en un cuerpo diminuto: es atrevida, no rehúye confrontar a aves mucho más grandes que ella, y puede ser sorprendentemente mordaz si no se sociabiliza desde pequeña o si se siente acorralada.

Los machos tienden a ser más territoriales que las hembras, especialmente durante la época reproductiva. Si conviven varios forpus en el mismo espacio, es importante monitorear las dinámicas de grupo, ya que los conflictos pueden escalar con rapidez. En general, se adaptan mejor a la compañía de otro forpus que a la de otras especies; mezclarlos con aves más grandes puede resultar en lesiones para la catita, que no percibe su propia vulnerabilidad física.

Con manejo frecuente y respetuoso desde que son pichones, los forpus pueden volverse muy afectuosos con su persona de referencia. Algunos individuos aprenden a repetir palabras sueltas o frases cortas, aunque no son tan hábiles imitadores como los amazónicos o los cacatúas. Lo que sí desarrollan es una comunicación corporal muy rica: inflan las plumas, abren las alas o golpetean el piso de la jaula para expresar estados de ánimo que, con tiempo, aprendes a leer con facilidad.

Cuidados básicos

  • Jaula: mínimo 60 x 45 x 60 cm para un individuo; si tienes pareja, sube a 80 x 60 x 80 cm. Las barras deben tener separación de no más de 1 cm para evitar que la cabeza quede atrapada.
  • Tiempo fuera de la jaula: al menos 1–2 horas diarias en un espacio supervisado y a prueba de escapes. Son pequeñas y veloces; revisa puertas, ventanas y ventiladores antes de abrirles.
  • Enriquecimiento: ofrecen juguetes a escala: anillos pequeños, escaleras de madera, campanas ligeras, cuerdas de algodón. El aburrimiento genera estrés y comportamientos repetitivos.
  • Perchas: varía el diámetro y la textura. Las perchas de madera natural (guayabo, álamo) son ideales; evita las de plástico liso, que no trabajan la musculatura del pie.
  • Baño: ofrece un recipiente poco profundo con agua tibia dos o tres veces por semana, o rocía suavemente con atomizador. La mayoría lo disfruta mucho.
  • Temperatura: se adaptan bien entre 18 °C y 30 °C. Son sensibles a las corrientes de aire frío y a los cambios bruscos de temperatura; no pongas la jaula frente a un ventilador o aire acondicionado.
  • Sociabilidad: si pasas muchas horas fuera, considera tener una pareja del mismo sexo o macho-hembra —con supervisión— para que no estén solos. El forpus solitario que no recibe estimulación suficiente puede deprimirse.

Alimentación

La base de la dieta del forpus deben ser pellets formulados para psitácidas pequeñas (50–60 % de la ración diaria). Complementa con:

  • Verduras frescas (zanahoria rallada, calabacita, espinaca, chayote, pimiento morrón): 20–30 % de la dieta diaria. La vitamina A de las verduras de color naranja y verde oscuro es especialmente importante para prevenir problemas respiratorios y dermatológicos en esta especie.
  • Frutas con moderación: manzana sin semillas, papaya, mango, guayaba y arándanos. No más del 10–15 % de la dieta por su contenido de azúcar.
  • Semillas: mijo, alpiste y girasol en pequeñas cantidades (10–15 %). Muchos forpus son golosos con las semillas y las prefieren sobre todo lo demás; no caigas en la trampa de dárselas como alimento principal, ya que generan obesidad y deficiencias nutricionales.

Alimentos que debes eliminar por completo: aguacate, chocolate, cebolla, ajo, café, sal, alcohol y cualquier alimento procesado. Cambia el agua a diario y lava los recipientes cada vez que los rellenes. Puedes ampliar esta información en nuestra guía sobre qué comen los periquitos y aves pequeñas.

Salud

El forpus es un ave relativamente resistente cuando vive en condiciones adecuadas, pero hay problemas que debes conocer bien:

ProblemaSeñales de alertaQué hacer
Aspergilosis (hongo)Dificultad respiratoria, letargo, secreción nasalVeterinario urgente
Psitacosis (bacteria)Heces verde oscuro, ojos llorosos, depresiónAislamiento + veterinario
Deficiencia de vitamina APlumas opacas, costras en fosas nasales, voz roncaRevisar dieta + veterinario
Infección bacterianaSecreciones, diarrea, pérdida de pesoDiagnóstico y tratamiento veterinario

Las visitas preventivas al veterinario aviar deben ser al menos anuales, aunque el ave se vea sana. Las aves son maestras ocultando síntomas; cuando los signos se vuelven evidentes, la enfermedad suele estar avanzada. Un chequeo rutinario puede detectar problemas antes de que se conviertan en emergencias. Si alguna vez sospechas que algo va mal fuera de horario, revisa nuestra sección de emergencias veterinarias para saber cómo actuar.

La psitacosis es una zoonosis: puede transmitirse a personas, especialmente a quienes tienen el sistema inmunológico comprometido. Si convives con forpus y presentas síntomas gripales persistentes, menciónaselo a tu médico e infórmale que tienes aves en casa.

Un punto específico de esta especie: los machos presentan plumaje azul en las alas y rabadilla, mientras que las hembras son completamente verdes. Esta diferencia sexual es visible desde las primeras mudas, lo que facilita identificar el sexo sin necesidad de prueba de ADN.

¿Es el ave para ti?

La catita celestial es una excelente opción si vives en departamento, valoras un ave activa pero no escandalosa, y estás dispuesto a invertir tiempo en socialización. No requiere jaulas enormes ni dietas complicadas, y su longevidad de 15 a 20 años te da la posibilidad de construir un vínculo real y duradero.

No es la elección ideal si buscas un ave que tolere ser ignorada, que se lleve bien con cualquier otra especie desde el primer día, o que sea completamente dócil sin trabajo previo de socialización. Su carácter territorial y su tendencia a morder cuando se siente amenazada requieren paciencia y consistencia, especialmente durante los primeros meses.

Si decides dar el paso, adquiere solo ejemplares criados en cautiverio con la documentación oficial que acredite su procedencia legal. El mercado informal de aves incluye con frecuencia ejemplares capturados de la naturaleza, lo que es ilegal y perjudica la conservación de la especie. Para explorar más opciones antes de decidir, visita nuestro directorio completo de especies y razas de aves de compañía.

Una vez que tu catita celestial esté en casa, la guía sobre cómo cuidar un periquito paso a paso te será de gran ayuda: los principios de manejo diario, enriquecimiento y dieta aplican directamente a esta especie y te darán una base sólida desde el primer día.

Enfermedades comunes

  • Aspergilosis
  • Psitacosis
  • Deficiencia de vitamina A
  • Infecciones bacterianas

Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.

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